Conexión
22 de octubre de 2025
En su sincero ensayo «Some Tastes Never Change» (Algunos sabores nunca cambian), Lila reflexiona sobre la profunda conexión entre la comida, la familia y la fe. A través de los reconfortantes sabores de los platos tradicionales judíos ashkenazíes, explora cómo un simple bocado de sopa de bolas de matzá o pastrami puede tender puentes entre generaciones, honrar a los antepasados y preservar la cadena ininterrumpida de la herencia, demostrando que algunos sabores realmente nunca cambian.